No pierdas tu energía en lo que no puedes cambiar

¿Cuantas veces no perdemos la paz pensando que las cosas deberían de ser de otra manera o que alguien debe de comportarse de una manera diferente?.

Realmente yo he perdido muchos días de paz pensando que las cosas en mi vida deberían ser diferente o las personas que están en ella deberían de actuar o reaccionar de una manera diferente.

Hasta que un día escuche que existen tres ámbitos en la vida: el ámbito del “Yo”, el ámbito de “El otro” y el ámbito de “Dios o el Universo.”

Para ejemplificar esto se me ocurrió contarles una historia:

Había una chica con corazón muy grande que estaba completamente enamorada de su novio. Ella daba todo lo que estaba en ella para que su relación fuera cada vez mejor. El novio también tenía sentimientos importantes por ella. Luego de convivir mucho tiempo juntos la chica comenzó a identificar que su amado novio no era muy educado. Ella se sorprendía a ella misma diciéndole a su compañero: “Salude”, “diga gracias”, “no hago esto”, “haga aquello”. Ella perdía su paz siempre pendiente de las acciones de su novio y él se sentía juzgado.

Con esto podemos ver que la novia estaba entrando en el ámbito del novio. Ella quería que él actuara de una manera diferente, que a su juicio era la mejor manera de comportarse. Y él no disfrutaba de una relación en la cual se sentía juzgado y no podía ser quién él era realmente. Esto no les permitía ser felices a ninguno de los dos.

Esto no solamente pasa en relaciones amorosas. Pasa en relaciones de trabajo, amistades, entre padres e hijos, hasta con la naturaleza. También sucede con acontecimientos que no podemos cambiar como una enfermedad mortal. En el caso de esta última peleamos con el ámbito de Dios o de la realidad.

Cuando nos salimos de nuestro ámbito logramos lo siguiente:

  • Perdemos nuestra paz
  • Perdemos nuestra energía
  • Nos da ansiedad
  • Perdemos el tiempo
  • Hasta podemos dañar nuestra salud

Y todo esto sin lograr ningún cambio de la otra persona o de la realidad.

El joven de la historia aun que haya recibido 100,000 comentarios de su novia indicándole que cambiara, nunca iba a cambiar si él consideraba que no tenía nada de malo ser mal educado. Así mismo podemos decir que la novia, si no estaba feliz un novio con esas características, no debía obligarse a ella misma a estar con alguien que en el fondo no le gustaba.

Esto es un concepto sencillo en teoría pero difícil de accionar y muchas veces difícil de detectar.

El ámbito más difícil de aceptar es el de Dios o la realidad ya que muchas veces decidimos que una cosa u otra nos conviene más en nuestra vida y nos enojamos si no se da como nosotros queremos. Es como cuando vamos donde un doctor y somos nosotros los que le decimos el tratamiento que debe darnos para curarnos.

Si realmente dejáramos que Dios sea Dios, que los demás vivan su vida como ellos consideran mejor y nosotros enfocáramos nuestras energías en nosotros mismo y en lo si podemos cambiar, viviríamos una vida con mucha paz y daríamos mayor cabida al verdadero amor.

¿Cada cuanto dejas de estar en tu ámbito para estar en el del otro o de Dios?

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